viernes, 29 de septiembre de 2017

un abrazo a Van Gogh


de la oscuridad hacia el color
frenéticas pinceladas
sin comienzo ni final
salpican lienzos
crean universos
de lo grande 
de lo pequeño
a veces campos abiertos
entregados a la mano 
de campesinas que danzan
con el viento 
un manojo de estrellas
sobre un café parisino
o sólo una Biblia 
abierta a media luz 
a medio camino
buscando una señal
un reposo un consuelo
una vela encendida sobre una silla
un cuarto desordenado 
donde pinceladas de sangre
encienden vida 
fuego en silencio
que nos va consumiendo


                                                          (paleta original de Van Gogh) 

2 comentarios:

  1. Es el sueño no realizado (aún) de mi vida...
    Conocer el museo de Van Gogh.
    Hay algo en sus cuadros que me atrapó irremediablemente desde que era una niña y vi el primer cuadro.
    Es bellisimo esto que has escrito Ale. Pura delicia.

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  2. Si algún día vienes a visitarme, te llevaré entonces al museo de Van Gogh. Es increíble, como su obra. A mí también me atrapó desde niña. ¡Gracias por estar siempre! Un gran abrazo

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